La Nave del Pirata Malo

miércoles, 30 de enero de 2008

"LA MANCHA"

Imagen

Elvira – Quieres otra croqueta...cariño?
Modesto – No,...por favor ¡
- Bueno,... entonces me la comeré yo.
- No abuses Elvira,... ya sabes lo que te dijo el médico...y luego te pasas toda la noche en vela.
- Eso no es por las croquetas,... es por que los viejos como nosotros, no necesitan dormir tanto. Ya ves que los niños cuando nacen, se pasan todo el día durmiendo y solo se despiertan para comer. Con el paso de los años la necesidad de sueño va a menos...cariño.
- S í,... y la de comer a más...¡
- Oye Modesto...¡ Eso no lo dirás por mí,... verdad?
- Que no mujer ¡
- Hace 36 años que nos casamos y aún sigo pensando lo mismo que el día de la boda. La verdad es que, quien nos iba a decir entonces, que íbamos a pasar juntos por todo lo que hemos pasado...
- No te pongas trágica, mujer... Aunque ya seamos sesentones, nos queda mucho por delante, y para que veas... mañana te invito al cine. Ponen una de esas películas que os gustan a las mujeres.
- Sí,... para películas estoy yo. Ahora mismo, en cuanto recoja la mesa me voy a la cama. Esta noche me duele un poco la cabeza.
- Entonces,... allí te espero. No tardes.

Modesto se dirigió al dormitorio, mientras Elvira, su mujer, terminaba de recoger la cocina. Encendió la luz de la habitación y se dirigió hacia la cama. Debajo de su almohada, guardaba un paquete de cigarrillos... “clandestinos”... que el médico le había prohibido y que su mujer, Elvira, era la encargada de hacer cumplir estrictamente, las órdenes del médico. Pero esa noche, Modesto podía estar tranquilo,... Elvira estaba aún en la cocina, y ocupada con su dolor de cabeza, no repararía en él hasta pasado un buen rato, así que se dirigió al balconcillo que había en la habitación y salió a fumarse su último cigarrillo ... a escondidas ¡
Cuando terminó,... volvió a entrar en la habitación y se metió en la cama. No tardó mucho en llegar Elvira, que al ver abierto el balconcillo de par en par,...supo lo que había ocurrido, pero no dijo nada y se limitó a cerrado. Modesto,... para disimular le llepreguntó si había cerrado bien la puerta de la calle y las luces de casa. Ella se limitó a responder, como todas las noches...
- Siiii...Modesto.
- Todavía te duele la cabeza...?
- Si,... y parece que cada vez más.
- Has tomado algo...?
- No, prefiero que se me baya solo; ya sabes, son cosas de la edad. Seguro que no tiene ninguna importancia...

En ése preciso instante... se apagaron de repente las luces de la habitación,... y sonó un fuerte trueno. Los dos ancianos se quedaron inmóviles,... sin decir ni una palabra,... después, cayó un rayo. Unos segundos más tarde volvió la luz,... y Modesto se atrevió a romper el silencio...
- Parece que ésta noche vamos a tener tormenta.
- No digas tonterías, Modesto, si no hay ninguna nube...
- Quizás sea por eso que te duele la cabeza,... ya sabes que tú siempre has sido muy sensible a los cambios de tiempo.
- Oye Modesto,... ya que hablas de cambios,... ésta tarde, poco antes de que volvieras del Club de Jubilados, ...llamaron nuestros hijos y me dijeron que por fin se han comprado el chalet en Mallorca, se van la semana que viene y están muy contentos. Lo malo es que ya no podrémos verlos tan a menudo...; eso sí, han dicho que nos escribirán todas las semanas...
- Qué es eso...? (dijo Modesto).
- Qué...?
- Eso,... en la pared ¡

A un lado del balconcillo, en la pared,... aparecía una mancha negra del tamaño de una moneda grande ¡
Elvira,... que aún no se había acostado, se acercó para verla más de cerca. Era una mancha negra, gelatinosa y que goteaba hasta el suelo. Elvira acercó su mano para tocarla y...
- No...¡ No la toques...¡ (gritó su marido).

Pero ya era tarde...Elvira, impulsada por el brillo de aquella mancha negra y gelatinosa,...semejante a la brea, palpó su textura y dijo...
- Qué raro...¡ Esta mañana, aquí no había ninguna mancha. Mañana la limpiaré,... no se de dónde habrá salido...

Elvira, se dirigió a la cama, dispuesta a acostarse,... apagó la luz y los dos quedaron en silencio y a oscuras... Al poco rato, Elvira preguntó a su marido...
- Por qué me has dicho que no la toque...?
- No se,... tuve una extraña sensación. Pero bueno,... ahora que sabemos que no es más que una mancha, no importa tanto; lo más probable es que solo sea moho.

Después hubo un silencio que duró algunos minutos. La conversación que ambos habían tenido, anteriormente, sobre sus hijos, pasó a un segundo lugar, aunque Elvira, su mujer, se esforzaba por seguir narrándole a su marido, los proyectos de mudanza de sus hijos.
Modesto la cortó ...en seco.
- Viste esa mancha antes de que cayera el rayo...?
Elvira,... tardó en responder...
- Creo que...no. (dijo Elvira)

Y se produjo otro largo silencio. Elvira se movía inquieta en la cama.
- Aún te duele la cabeza...? (preguntó Modesto).
- No,.. no es la cabeza. Es que no se lo que me pasa en la mano, que no puedo moverla...
- Va,... no te preocupes mujer, alguna mala postura. Desde luego,... cuando no es la cabeza,... es la mano, y cuando no es la mano,... es la pierna. Como dices tú,... ya somos demasiado viejos. Anda,... duérmete que mañana será otro día.
- Modesto...¡ Modesto...¡ Que me duele mucho la mano...¡

Modesto se incorporó y encendió la luz. Al ver aquello,... estuvo a punto de vomitar. Su mujer, Elvira,... en el lugar donde deberia tener su una mano,...tenía un muñón negruzco y gelatinoso...¡ En un principio, Modesto, intentó tranquilizarla, sin embargo... aquello era incomprensible, hasta para él. Modesto, buscó unas vendas para intentar ocultar de la visión de Elvira el repugnante aspecto que ofrecía su mano... o lo que quedaba de ella. Cuando hubo terminado, y una vez tranquilizada su mujer, decidieron ir al médico a la mañana siguiente. Paco volvió a la cama, pero al acostarse,... notó un leve dolor en su pierna. Sin decirle nada a su mujer,... se levantó de la cama y se dirigió al baño. Una vez allí se levantó la pernera del pijama y se vió toda la pierna...negra ¡ Entonces comprendió. Modesto,... esa noche no puso el despertador,... regresó a la habitación,... se acostó junto a Elvira, su mujer,,, y apagó la luz.

Al día siguiente,... ya de mañana, por debajo de la puerta de la habitación de Modesto y Elvira,... salía un fluido NEGRO,... GELATINOSO Y MALOLIENTE...¡¡¡

Tags: amigos, amor, gay, pareja, articulos, relatos, relaciones

Publicado por cacoper @ 10:52 | Relatos | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios