En uno de mis viajes por el Mundo, tuve ocasión de conocer una vieja LEYENDA.
Era uno de esos caminos polvorientos y retorcidos,.. nada distinto de los miles que habré recorrido a lo largo de toda mi vida..., cuando a un lado de éste,... observé una extraña figura de piedra de no más de medio metro de altura y unos enormes ojos.
Permanecí largo rato observando aquel personaje y tratando de adivinar el por qué de su presencia... EN MITAD DE LA NADA.
De pronto,...tuve la sensación de que alguien me observaba y me volví rápidamente; era una especie de monje, con su hábito marrón y una larga barba blanca,... que me miraba sonriente; y como si hubiese adivinado mis pensamientos,...me dijo :
- Esa figura de piedra,...que tan extraña te parece,... es el “WON GOLÉ”. Es un duende que aparece y desaparece allí donde esté ocurriendo algo que merezca la pena verse... en cualquier parte del Mundo. Después vuelve aquí, donde lo ves ahora, y todo aquel que pase por este camino y ponga su mano sobre su cabeza,...podrá conocer , un a una, ...todas las historias que él ha visto y conocido a lo largo de los tiempos...
...Y desapareció. Aquellas palabras, ... me dejaron intrigado un buen rato, pero luego la intriga se convirtió en ... curiosidad; así que levanté mi mano y lentamente la coloqué sobre la enorme cabeza de aquel extraño ser...
Y esta fue la historia que me contó...
“...En una pequeña casita, en medio del campo vivía una mujer.
Su vida transcurría lentamente,... y a través de los años, la mujer iba envejeciendo,, también...LENTAMENTE.
Su cara era redonda,...y sus mejillas sonrojadas,... y lucía un vestido floreado,... que no ocultaba su edad.
Todas las tardes,... la mujer salía frente a la casa,... para ver el atardecer del día. Cogía su silla,... su silla blanca,... y la colocaba siempre en el mismo sitio,... ni un milímetro más acá,... ni un milímetro más allá. Luego,... se sentaba en su silla blanca y... veia los pájaros volar sobre los campos... y aspiraba el aroma de las flores y ... el olor a fritura de su última cena,... hasta que el sol se escondía detrás de las lejanas montañas que nunca conoció.
Era el final del verano,... y aquella tarde, como todas las tardes de su vida,... la mujer salió frente a la casa,... sin ella saberlo, por ÚLTIMA VEZ. Cogió su silla blanca y la colocó en el mismo sitio de siempre,... ni un milímetro más acá, ni un milímetro más allá,... y se sentó,...sin ella saberlo, por última vez. Y vio a los pájaros volar sobre los campos,... y aspiró el aroma de las flores,... y el olor a fritura de la última cena,...sin ella saberlo, por última vez. Y vio como el sol se escondía detrás de las lejanas montañas,... que nunca conoció,... mientras un gélido frío penetraba en sus huesos. Entonces..., la mujer se levantó de su silla blanca,... entró en la casa... y cerró .
Hoy,... la silla blanca,... como todas las tardes,... espera a la mujer,... pero ya no es posible, porque ayer fue,... sin ella saberlo,...
LA ÚLTIMA VEZ ¡span>
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